Sirqus Alfon es el espectáculo callejero y escénico más frenético de Suecia. Se han hecho innumerables intentos de ponerle una etiqueta a este grupo sueco de teatro callejero, pero pocos han logrado describir adecuadamente este fenómeno porque pasa de un género a otro, fascinado a todo el mundo con su modalidad bulliciosa de “acción total”.

Cuando se lanzan en su espectáculo, es imposible permanecer sentado. Sus actuaciones se centran en una encantadora mezcla musical de viejos hits, ejecutados en contrabajo, melódica, tambores de juguete y un megáfono. El cantante y presentador del grupo, Erik Rosales (o Babham Halim, como se llama en la escena) corre de un lado a otro con su peinado medio rastafari, medio samurai, y con un cimbreo que hace parecer rígido al propio Michael Jackson. También entusiasma al público a cantar con él, toda una hazaña. Lo refuerzan Markus Jägerstedt, Henrik Strindberg y Martin Östman. Todos en short, camisa roja y bigotes negros postizos. Representan caracteres dispares y extraños, tales como pueden ser un noruego loco, un amante latino y un ganso.

